jueves, 27 de febrero de 2025

RESUMEN LECTURA 2: Modified WHO Partograph in Labour Room: A Quality Improvement Initiative to Find Out Concerns, Challenges and Solutions

Describe un estudio de mejora de calidad realizado en el Departamento de Obstetricia y Ginecología del AIIMS Patna (India) cuyo objetivo fue aumentar el uso del partógrafo modificado, una herramienta recomendada por la OMS para el monitoreo del trabajo de parto, de un 25% a un 90% en un período de seis meses.


Contexto y Justificación

– La mortalidad materna sigue siendo alta en muchos países de ingresos bajos y medios, y la vigilancia oportuna del trabajo de parto es esencial para prevenir muertes evitables.

– A pesar de la recomendación de la OMS, el uso del partógrafo en tiempo real es limitado debido a barreras como la falta de tiempo, escasez de personal, capacitación insuficiente y confusión en las responsabilidades.


Metodología

– Se diseñó un estudio cuasi-experimental de mejora de calidad que incluyó a mujeres con embarazo a término, gestación única y en fase activa del trabajo de parto, excluyéndose casos complicados y cesáreas electivas.

– Un equipo multidisciplinario (consultores, residentes y enfermeras) realizó un análisis de causa raíz mediante un diagrama de espina de pescado para identificar las barreras al uso del partógrafo.

– Se implementaron múltiples ciclos Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar (PDSA):

 • Ciclo I: Sala de triaje – Se asignó una sala para la evaluación rápida al ingreso, lo que redujo el tiempo de espera y aumentó el uso del partógrafo al 30%.

 • Ciclo II: Capacitación de residentes – Se realizaron sesiones de formación para aclarar dudas y corregir malentendidos sobre el uso del partógrafo, elevando su uso al 60%.

 • Ciclo III: Involucramiento de internos y enfermeras – Se integró a internos y estudiantes de enfermería para suplir la escasez de personal y se estableció un registro de cambio (handover) durante las transiciones de turno, aumentando el uso al 68%.

 • Ciclo IV: Política escrita y asignación de responsabilidad – Se formuló una política departamental que obligaba a que el partógrafo estuviera completo en el expediente de la paciente antes de su traslado, asignando a un residente senior la responsabilidad de su verificación, lo que llevó el uso al 86%.

 • Ciclo V: Incorporación temprana en el expediente – Se aseguró que el partógrafo se adjuntara desde el inicio en el expediente de admisión, utilizando una impresora designada para garantizar la disponibilidad, alcanzando finalmente un 92% de uso.

– Los resultados se monitorizaron con gráficos de control y se realizaron auditorías quincenales por parte de internos.


Resultados y Discusión

– La intervención global logró aumentar la utilización del partógrafo de un 25% a un 92% durante el período de estudio (de septiembre 2020 a febrero 2021).

– Los desafíos identificados (disponibilidad del partógrafo, falta de tiempo, escasez de personal, conocimientos limitados y roles poco definidos) fueron abordados mediante intervenciones simples y estructuradas.

– La implementación de la mejora de calidad mostró que, además de la capacitación, es esencial la supervisión continua, la elaboración de políticas claras y la asignación de responsabilidades para sostener la adherencia a la herramienta.

– Una limitación del estudio fue que no se evaluó el impacto directo de estas mejoras en los resultados maternos y neonatales, lo cual se sugiere como área de futuras investigaciones.


Conclusión

El estudio concluye que un enfoque de mejora de calidad puede superar barreras y aumentar significativamente el uso del partógrafo en la sala de partos. La implementación de estrategias simples—como la capacitación, la reorganización de la sala, la integración de personal adicional y la elaboración de políticas institucionales—resulta en una mejora sustancial en el monitoreo del trabajo de parto, lo que podría, a largo plazo, contribuir a la reducción de la mortalidad materna y neonatal.

RESUMEN LECTURA 1: SISTEMA INFORMÁTICO PERINATAL: HISTORIA CLÍNICA PERINATAL

El manual del Sistema Informático Perinatal (SIP) es una herramienta técnica y práctica diseñada para mejorar la calidad de la atención perinatal mediante el registro estandarizado de datos clínicos desde el control prenatal hasta el egreso de la madre y su recién nacido. 


Orígenes y Propósito

• Desarrollado por el Centro Latinoamericano de Perinatología – Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR) en colaboración con la OPS/OMS y publicado en Montevideo en 2011, el manual responde a la necesidad de contar con un sistema unificado que facilite la planificación, seguimiento y evaluación de la atención perinatal.

• Su objetivo es contribuir al cumplimiento de indicadores de salud, optimizar la atención clínica y generar estadísticas confiables que apoyen decisiones en salud pública y la evaluación de programas.


Estructura e Instrumentos del Sistema

• Historia Clínica Perinatal (HCP): Es el componente central del SIP. Está dividida en secciones detalladas que incluyen:

 – Identificación: Datos básicos de la paciente (nombre, domicilio, fecha de nacimiento, edad, etnia, nivel educativo, estado civil, etc.).

 – Antecedentes: Incluye antecedentes familiares, personales y obstétricos, donde se registran información sobre gestaciones previas, abortos, partos (vaginales o cesáreas), nacidos vivos, nacidos muertos, y otros eventos relevantes (como embarazos ectópicos).

 – Gestación Actual: Se recolectan datos como el peso anterior de la paciente, indicadores nutricionales y otros parámetros que permitan evaluar el estado de salud y el riesgo durante el embarazo.

 – Admisión por Parto o Aborto: Registro detallado de la atención durante el ingreso, manejo y procedimientos relacionados con el parto o el aborto.

 – Registro del Recién Nacido y Puerperio: Incluye información clínica del neonato (por ejemplo, peso, longitud, Apgar, signos vitales) y del seguimiento postparto de la madre.


• Formularios Complementarios: Además de la HCP, el sistema integra:

 – El Carné Perinatal, que resume datos esenciales para el seguimiento.

 – El Partograma, que permite monitorizar el progreso del trabajo de parto de manera gráfica.

 – Formularios específicos para la hospitalización neonatal y la planilla diaria de cuidados, fundamentales para el registro de la atención en unidades de neonatología y cuidados intensivos.


Instrucciones de Llenado y Definición de Términos

• El manual proporciona pautas claras y ejemplos prácticos para el correcto llenado de cada formulario.

• Se explican los formatos de registro: espacios para escritura manual, casilleros numéricos y la marcación de círculos, enfatizando la necesidad de seguir un método estandarizado para evitar errores.

• Se incluyen definiciones precisas de términos médicos y criterios para la clasificación de datos (por ejemplo, la definición de nacidos vivos según la CIE 10, la categorización de abortos y el intervalo intergenésico).


Importancia y Aplicación Práctica

• Al unificar la recolección de datos, el SIP facilita la comunicación entre distintos niveles de atención y permite la consolidación de bases de datos para análisis epidemiológicos y auditorías.

• Además, el sistema es una herramienta de capacitación para el personal de salud, ya que se utiliza en escuelas de medicina, enfermería y partería en la región.

• Su uso sistemático contribuye a mejorar la calidad de la atención, reducir la morbimortalidad materna e infantil y apoyar la investigación operativa en salud.


En resumen, el manual del SIP no solo define y estandariza la forma de registrar la atención perinatal, sino que también constituye una pieza clave para la mejora continua de los servicios de salud en la región, garantizando datos fiables para la toma de decisiones y la implementación de políticas públicas en salud.


Disponible: https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/56519/9789974622326_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y

RESUMEN ARTÍCULO 4: Prevention, diagnosis and treatment in patients with postpartum hemorrhage

En la revisión sobre la prevención, diagnóstico y tratamiento en pacientes con hemorragia postparto, abordo la importancia de esta complicación, que se define como la pérdida excesiva de sangre en la etapa final del alumbramiento o hasta concluir el puerperio, requiriendo ingreso hospitalario. Tradicionalmente se considera hemorragia postparto cuando se superan los 500 ml en partos vaginales y los 1000 ml en cesáreas, aunque cualquier sangrado que provoque inestabilidad hemodinámica es crítico. Cuando la pérdida alcanza el 40% del volumen sanguíneo, se activa un choque hipovolémico secundario, situación de alto riesgo.


Destaco que, a nivel mundial, la hemorragia postparto es responsable de cerca del 30% de las muertes maternas, siendo una de las principales causas de fallecimiento, especialmente en países en desarrollo, donde la falta de servicios de salud adecuados contribuye a que ocurra una muerte cada 4 minutos.


Para desarrollar este trabajo, realicé una revisión bibliográfica documental utilizando recursos electrónicos como Google Académico y PubMed, empleando descriptores MESH que me permitieron recopilar información teórica actualizada sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de esta condición.


Entre los factores de riesgo identificados se encuentran:

Edad materna avanzada (>35 años): Asociada a un mayor riesgo de patologías gestacionales, inducciones y cesáreas.

Parto prolongado: La detención del trabajo de parto, que se define como un retraso en la progresión a pesar de contracciones uterinas intensas, reduce la retracción uterina y favorece el sangrado.

Multiparidad y gestación múltiple: Aunque la multiparidad se reconoce tradicionalmente como factor de riesgo, el sangrado puede estar más relacionado con la atonía uterina, especialmente en úteros distendidos.

Trastornos hipertensivos: También influyen, al generar situaciones que complican el proceso del alumbramiento.


El diagnóstico de la hemorragia postparto es complejo, ya que la estimación visual de la pérdida sanguínea puede subestimar entre un 33% y un 50% el volumen real, especialmente cuando la sangre se mezcla con el líquido amniótico. Por ello, es fundamental realizar una observación continua de los signos vitales. Para identificar la causa etiológica, se utiliza la nemotecnia de las “4 T” (tono, trauma, trombina y tejido), lo que implica evaluar la contractilidad uterina, revisar el canal del parto, la integridad de la placenta y, de ser necesario, realizar una exploración manual para descartar lesiones como inversiones o rupturas uterinas. Además, se deben solicitar pruebas de laboratorio, como análisis de coagulación, para confirmar el diagnóstico.


En cuanto al tratamiento, se divide en intervenciones farmacológicas y no farmacológicas, además del manejo específico del shock hipovolémico. En el aspecto farmacológico, se utilizan uterotónicos que son esenciales para aumentar la contractilidad uterina. Entre estos, la oxitocina y la ergometrina son los fármacos de primera elección, dada su rápida acción (entre 2 y 3 minutos), aunque también se emplean misoprostol, carboprost y ácido tranexámico. Por el lado no farmacológico, se recomienda la reposición de líquidos mediante cristaloides y hemoderivados (como plasma fresco congelado y glóbulos rojos), la colocación de una vía intravenosa de gran calibre y el control de la diuresis a través de una sonda Foley. Adicionalmente, el uso del balón Bakri, un dispositivo de silicón que actúa como taponamiento uterino, se ha mostrado muy efectivo (hasta un 90% de eficacia) en la contención del sangrado.


Cuando se desarrolla un choque hipovolémico, es indispensable realizar una resucitación sistémica: asegurar la vía aérea (con intubación endotraqueal si es necesario), acceder a dos vías venosas de gran calibre para administrar entre 1 y 2 litros de líquidos en la primera hora y, en función de la respuesta, utilizar vasopresores y otros fármacos para estabilizar al paciente, además de tratar la acidosis con bicarbonato si es preciso.


Respecto a la prevención, resalto que la única maniobra efectiva con alto nivel de evidencia es el manejo activo del tercer período del parto. Esta estrategia consiste en facilitar la expulsión de la placenta mediante la administración oportuna de uterotónicos, la correcta tracción y contratracción del cordón umbilical, y el masaje uterino postparto, lo que reduce significativamente la pérdida de sangre, la necesidad de transfusiones y el riesgo de complicaciones mayores.


En conclusión, considero que la hemorragia postparto es una complicación de gran relevancia en el ámbito ginecológico, con una prevalencia de al menos el 30% de los casos postparto. Su asociación con diversos factores de riesgo (edad avanzada, parto prolongado, multiparidad, entre otros) y la alta mortalidad asociada requieren un diagnóstico temprano y un manejo integral, combinando medidas farmacológicas y no farmacológicas. Además, la prevención a través del manejo activo del tercer período del parto es fundamental para mejorar los resultados y reducir la mortalidad materna.


Coello Llerena, M. F., Vásquez Morán, B. A., Díaz Soledispa, M. M., & Zurita Desiderio, M. J. (2022). Prevención, diagnóstico y tratamiento en pacientes con hemorragia postparto. Dominio De Las Ciencias8(3), 66–77. https://doi.org/10.23857/dc.v8i3.2913


RESUMEN ARTÍCULO 3: Relación entre características sociodemográficas, obstétricas y psicosociales con el desenlace del parto prematuro en un hospital de alta complejidad

 El parto prematuro representa aproximadamente el 11% de los nacimientos a nivel mundial y es un problema de salud pública por la elevada morbilidad, mortalidad y los costos económicos asociados. En Chile, las tasas han ido en aumento en las últimas décadas. Ante esta realidad, el estudio se planteó con el objetivo de evaluar la relación entre variables sociodemográficas, obstétricas y psicosociales y el desenlace del parto prematuro en comparación con partos a término, en el Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción, Chile, durante el segundo semestre de 2016 y el primer semestre de 2017.


Metodología:

Se diseñó un estudio cuantitativo, observacional y de tipo caso-control. La muestra estuvo conformada por 84 mujeres con parto prematuro (entre 23+0 y 36+6 semanas de gestación) y 85 mujeres con parto a término (≥37 semanas). Se utilizaron dos instrumentos para la recolección de datos:

Un cuestionario de elaboración propia que incluyó 26 preguntas sobre variables sociodemográficas (edad, estado civil, localidad, tipo de previsión, nivel educativo y ocupación), antecedentes obstétricos (paridad, antecedentes de parto prematuro, estado nutricional previo y enfermedades crónicas) y características del embarazo (semanas de gestación, patologías presentes, edad al inicio del control prenatal, entre otros).

La Escala de Evaluación Psicosocial Abreviada (EPsA), compuesta por 9 ítems que investigan factores como ingreso tardío al control prenatal (después de 20 semanas), bajo nivel educativo, edad muy temprana, conflictos relacionados con la maternidad, insuficiente apoyo social, síntomas depresivos, uso de sustancias, violencia de género y otros factores de riesgo psicosocial.

Los datos se analizaron mediante pruebas bivariadas (χ² o exacta de Fisher cuando correspondía) utilizando SPSS v25, con un nivel de significancia establecido en 0,05.


Resultados Principales:

1. Variables Sociodemográficas:

No se encontraron diferencias significativas en edad, nivel socioeconómico, estado civil, localidad, previsión de salud ni escolaridad entre los grupos de parto prematuro y a término.

Sin embargo, la proporción de mujeres con trabajo remunerado fue significativamente mayor en el grupo de parto prematuro (43,4%) que en el de parto a término (25,9%, p = 0,0171).

2. Antecedentes Obstétricos y Biomédicos:

El estado nutricional previo y el antecedente de parto prematuro en embarazos anteriores no mostraron diferencias significativas.

Entre las patologías crónicas, la diabetes mellitus fue significativamente más frecuente en el grupo de casos (9,5% vs. 2,4%, p = 0,0482).

Durante el embarazo, las complicaciones fueron mucho más comunes en el grupo prematuro (75% de las mujeres presentaron alguna patología) en comparación con las controles (36,5%, p < 0,0001).

Específicamente, el síndrome hipertensivo del embarazo (p = 0,0387), los síntomas de parto prematuro (p < 0,001), la rotura prematura de membranas (p = 0,0007) y la incompetencia cervical (p = 0,0381) se asociaron significativamente con el parto prematuro.

Además, se observó que la restricción del crecimiento intrauterino en el feto fue significativamente más frecuente en el grupo de parto prematuro (p = 0,0011).

3. Evaluación Psicosocial (EPsA):

La escala EPsA global no mostró diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (34,5% de positividad en casos vs. 45,9% en controles, p = 0,1322).

No obstante, al analizar los ítems individualmente, se encontró que el “apoyo insuficiente” fue significativamente más frecuente en el grupo de controles (p = 0,0446).

4. Resultados del Parto y Neonatales:

La vía de resolución del parto difería significativamente: en el grupo de parto prematuro, el 53,6% de los partos se resolvió por cesárea, frente al 37,6% en el grupo a término (p = 0,0377).

En cuanto a la valoración neonatal, aproximadamente el 21,5% de los recién nacidos prematuros tuvieron un puntaje de Apgar menor a 7 al minuto, en comparación con solo el 4,8% de los recién nacidos a término (p = 0,0021).

A los 5 minutos, el 7,2% de los prematuros mantuvo un Apgar < 7, mientras que en el grupo de término todos obtuvieron valores entre 7 y 10 (p = 0,0137).

5. Clasificación de los Partos Prematuros:

Del total de casos, el 81% correspondió a prematuros tardíos (>34 semanas), el 7,1% a prematuros moderados (entre 32 y 34 semanas), y el 9,5% a prematuros en otras categorías, siendo el 2,4% los casos muy prematuros (<28 semanas).

En cuanto a las causas, se identificaron tres grandes categorías:

Idiopática: 39,3% de los casos.

Rotura Prematura de Membranas (RPM): 33,3%.

Iatrogénica: 27,4%, de los cuales la causa principal fue el síndrome hipertensivo del embarazo (52,2% de los iatrogénicos).


Discusión y Conclusiones:

El estudio concluye que, en la población analizada, las características sociodemográficas y psicosociales generales (exceptuando la ocupación) no se asociaron de forma significativa al parto prematuro. Por el contrario, los factores biomédicos y obstétricos como la presencia de diabetes mellitus, las patologías del embarazo (especialmente el síndrome hipertensivo, los síntomas de parto prematuro, la rotura prematura de membranas y la incompetencia cervical), y la restricción del crecimiento fetal– fueron determinantes en el riesgo de un parto anticipado.

Se destaca además que los partos prematuros se resolvieron en mayor proporción mediante cesárea y se asociaron a peores puntajes de Apgar, lo cual refuerza la gravedad y el impacto de esta complicación.

Finalmente, el estudio subraya la necesidad de intensificar las estrategias de control preconcepcional y prenatal en mujeres con antecedentes de parto prematuro o comorbilidades, y de continuar la investigación con muestras más amplias que permitan profundizar en la relación de los factores psicosociales, tal vez desarrollando instrumentos específicos para detectar precozmente el riesgo de parto prematuro.


Suazo-Flores, Daniela, Saez-Carrillo, Katia, & Cid-Aguayo, Marcela. (2021). Relación entre características sociodemográficas, obstétricas y psicosociales con el desenlace del parto prematuro en un hospital de alta complejidad. Revista chilena de obstetricia y ginecología86(5), 444-454. https://dx.doi.org/10.24875/rechog.m21000025

RESUMEN ARTÍCULO 2: Complicaciones en neonatos hijos de madres con trastornos hipertensivos del embarazo

El presente artículo tiene cómo objetivo determinar las principales complicaciones que presentan los recién nacidos de madres diagnosticadas con trastornos hipertensivos del embarazo (hipertensión gestacional, preeclampsia y eclampsia) en el Hospital Universitario de Guayaquil, Ecuador, durante el período de enero de 2019 a diciembre de 2020.


Metodología:

Se realizó un estudio retrospectivo y transversal en el que se analizaron los datos de 1383 nacimientos. De estos, se incluyeron 490 neonatos correspondientes a madres con trastornos hipertensivos. Se establecieron criterios de inclusión (diagnóstico de hipertensión gestacional, preeclampsia o eclampsia) y de exclusión (embarazos múltiples y casos con hipertensión arterial crónica diagnosticada antes de la vigésima semana). Entre las variables estudiadas se incluyeron:

Características maternas: edad, paridad, ocupación y número de controles prenatales (observándose que el 20% de las madres realizó menos de 4 consultas).

Manejo nutricional y preventivo: se registró la ingesta de ácido fólico, que en este estudio fue universal desde el inicio del embarazo.

Clasificación de los trastornos hipertensivos: se documentaron casos de hipertensión gestacional (10.4%), preeclampsia leve-moderada (42.9%), preeclampsia severa (35.9%), hipertensión crónica con preeclampsia sobreañadida (3.1%), hipertensión crónica (4.3%), eclampsia (2.7%) y HELLP (0.8%).

Datos perinatales: vía de parto, semanas de gestación, peso al nacer y puntuación APGAR. El 77.7% de los nacimientos se realizó por cesárea, el 32.2% de los neonatos nació antes de las 37 semanas y el 18% presentó bajo peso (<2500 g), mientras que el 81% obtuvo una puntuación APGAR de 8 al minuto.


Resultados:

Entre los 490 neonatos de madres con trastornos hipertensivos se identificaron diversas complicaciones al nacer:

Depresión neonatal: 55.1% de los casos presentaron signos de depresión al nacer.

Restricción del crecimiento: 44.7% fueron clasificados como pequeños para la edad gestacional.

Prematuridad: 32.2% de los neonatos nacieron de forma pretérmino.

Síndrome de dificultad respiratoria: se registró en el 23.7% de los casos.


Otras complicaciones menos frecuentes incluyeron sepsis neonatal (7.3%), anemia en prematuros (5.1%), retardo del crecimiento no especificado (3.5%), hipoxia intrauterina, hipoglucemia, taquipnea transitoria, asfixia perinatal, aspiración meconial y enterocolitis necrotizante.


Además, se destacó que en cuanto a la edad materna, el 31.4% de las madres eran menores de 21 años y el 20.6% mayores de 35 años, lo que sugiere que los extremos etarios son factores de riesgo. La mayoría de las madres eran amas de casa (64%), seguidas de estudiantes (23%) y empleadas domésticas (11%), lo que puede reflejar también un componente socioeconómico relacionado con el manejo de estas complicaciones.


Discusión y Conclusiones:

El estudio evidencia que el 35.4% de los neonatos nacieron de madres con trastornos hipertensivos del embarazo, mostrando una alta prevalencia de preeclampsia en el Hospital Universitario de Guayaquil. Este elevado porcentaje podría estar influenciado por varios factores:

Edades extremas de la madre: Tanto las madres jóvenes (<21 años) como las de edad avanzada (>35 años) se asocian con mayor riesgo.

Control prenatal insuficiente: Un bajo número de controles prenatales (menos de 4 en el 20% de las gestantes) podría contribuir a un manejo inadecuado de la hipertensión durante el embarazo.

Factores socioeconómicos y comorbilidades: La presencia de otras enfermedades y condiciones sociales adversas puede aumentar el riesgo de complicaciones.


Los resultados reflejan que las complicaciones neonatales, principalmente la depresión al nacer, el bajo peso y la prematuridad, son frecuentes en el contexto de los trastornos hipertensivos. Esto resalta la necesidad de una detección temprana y un manejo más riguroso de estos trastornos, mediante una atención prenatal de calidad que permita reducir la morbilidad neonatal. Finalmente, se subraya la importancia de continuar con estudios que ayuden a identificar y modificar los factores de riesgo para mejorar el pronóstico tanto materno como neonatal.


  • Vargas-Vera, Ramón Miguel, Placencia-Ibadango, Martha Verónica, Vargas-Silva, Kalid Stefano, Toapanta-Orbea, Lisseth Stefanía, Villalobos-Inciarte, Noren Enrique, & Loor-Goya, Marcos Alfredo. (2021). Complicaciones en neonatos hijos de madres con trastornos hipertensivos del embarazo. Ginecología y obstetricia de México89(7), 509-515. Epub 25 de marzo de 2022.https://doi.org/10.24245/gom.v89i7.5191

RESUMEN ARTÍCULO 15: Técnicas quirúrgicas del tratamiento del cáncer del cuello uterino por vía laparoscópica-vaginal

La histerectomía radical por laparotomía fue el estándar para tratar el cáncer de cuello uterino. Sin embargo, con el avance de la cirugía ...