La infección intraamniótica, también conocida como corioamnionitis, es una inflamación infecciosa que puede afectar al líquido amniótico, la placenta, el feto, las membranas fetales y la decidua. Es más común en mujeres a término en trabajo de parto, aunque también puede darse en embarazos prematuros.
Origen y mecanismos
-
La mayoría de los casos son de origen polimicrobiano (aerobios y anaerobios).
-
Ocurre principalmente por invasión ascendente desde la flora vaginal.
-
También puede producirse, aunque con menor frecuencia, por procedimientos invasivos (como amniocentesis) o por diseminación hematógena (por ejemplo, Listeria monocytogenes).
Diagnóstico
Se basa principalmente en criterios clínicos durante el parto:
-
Fiebre materna ≥ 39 °C, o fiebre entre 38–38,9 °C con algún factor clínico adicional (taquicardia fetal, leucocitosis, secreción purulenta).
-
Se diferencian tres categorías:
-
Fiebre materna aislada.
-
Sospecha de infección intraamniótica.
-
Infección intraamniótica confirmada (por cultivo, tinción de Gram o hallazgos histológicos).
-
Complicaciones
Neonatales:
-
Morbilidad aguda: neumonía, meningitis, sepsis, muerte.
-
Complicaciones a largo plazo: displasia broncopulmonar y parálisis cerebral.
Maternas:
-
Parto disfuncional, atonía uterina, hemorragia, endometritis, peritonitis, sepsis, SDR del adulto, y en casos graves, muerte.
Factores de riesgo
-
Exámenes vaginales múltiples.
-
Uso de monitores internos.
-
Líquido amniótico con meconio.
-
Infección por estreptococo del grupo B o ITS.
-
Ruptura prolongada de membranas.
Tratamiento y manejo
-
Se recomienda antibióticos intraparto si se sospecha o confirma infección.
-
En fiebre materna aislada, también se deben considerar antibióticos si no hay causa alternativa evidente.
-
La cesárea no está indicada solo por esta infección.
-
Se debe optimizar el trabajo de parto y considerar su aceleración si es disfuncional.
-
Administrar antipiréticos junto con los antibióticos.
Consideraciones postparto
-
Continuar antibióticos tras el parto solo si hay factores de riesgo adicionales (ej. cesárea, fiebre persistente).
-
En partos vaginales sin complicaciones, no siempre es necesario continuar los antibióticos.
-
En cesáreas, se recomienda al menos una dosis extra de antimicrobianos.
Implicancias para el recién nacido
-
El recién nacido debe ser monitoreado estrechamente, aunque luzca sano.
-
La fiebre materna y la sospecha de infección deben ser comunicadas al equipo neonatal.
-
El uso empírico de antibióticos en el neonato está en revisión por su potencial impacto en el desarrollo del microbioma.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario