miércoles, 23 de abril de 2025

RESUMEN LECTURA 12: Antepartum Fetal Surveillance

 

Vigilancia fetal preparto – ACOG Boletín N.º 229

Objetivo

El objetivo de la vigilancia fetal preparto es identificar de forma oportuna al feto con riesgo de hipoxia o muerte intrauterina, y decidir el momento óptimo del parto para mejorar los resultados perinatales sin aumentar la morbilidad por intervenciones innecesarias.

¿A quién se le realiza vigilancia fetal preparto?

Indicado en embarazos con riesgo aumentado de compromiso fetal.
Algunas indicaciones incluyen:

Enfermedades maternas:

  • Diabetes mellitus pregestacional o gestacional mal controlada

  • Hipertensión crónica o inducida por el embarazo

  • Enfermedades autoinmunes (lupus, SAF)

  • Enfermedades renales

  • Trombofilias

Condiciones del embarazo actual:

  • Restricción del crecimiento intrauterino (RCIU)

  • Oligohidramnios o polihidramnios

  • Embarazo múltiple

  • Isoinmunización Rh

  • Disminución de movimientos fetales

  • Historia de muerte fetal previa

Técnicas de vigilancia fetal preparto

1. Prueba sin estrés (NST – Non-Stress Test)

  • Evalúa la respuesta de la FCF a los movimientos fetales.

  • Reactiva (normal): ≥2 aceleraciones en 20 minutos, cada una ≥15 lpm y ≥15 segundos (en fetos ≥32 semanas).

  • No reactiva: puede requerir prueba adicional.

2. Perfil biofísico (PBF)

  • Se basa en 5 parámetros:

    1. Movimientos fetales

    2. Tono fetal

    3. Movimientos respiratorios

    4. Volumen de líquido amniótico

    5. NST

  • Cada uno se puntúa de 0 a 2 (máx. 10 puntos).

    • 8-10 puntos: normal

    • 6 puntos: duda; repetir o considerar parto según contexto

    • ≤4 puntos: riesgo de compromiso fetal → considerar finalización

3. Velocimetría Doppler de la arteria umbilical

  • Útil especialmente en RCIU precoz.

  • Alteraciones del flujo (diastólico ausente o reverso) se asocian con hipoxia y riesgo fetal.

4. Prueba de contracciones (CST – Contraction Stress Test)

  • Se evalúa el patrón FCF ante contracciones uterinas (espontáneas o inducidas).

  • Ya no se usa comúnmente por riesgo de inducción no deseada y disponibilidad de alternativas más seguras.

Frecuencia de vigilancia

  • Semanal o bisemanal, según la patología subyacente y la severidad.

  • Se inicia generalmente entre las 32 y 34 semanas, o antes si hay factores de alto riesgo (p.ej., RCIU severo, preeclampsia).

Intervenciones según resultados

  • Resultados normales: continuar embarazo con vigilancia rutinaria.

  • Resultados anormales o no concluyentes: realizar evaluación adicional (ecografía, Doppler).

  • Compromiso fetal confirmado: considerar la finalización del embarazo (según edad gestacional y condición fetal/materna).

Consideraciones finales según ACOG

  • La vigilancia debe individualizarse según la condición materna y fetal.

  • No se recomienda realizar estas pruebas en embarazos de bajo riesgo.

  • El objetivo no es prolongar el embarazo indefinidamente, sino intervenir oportunamente cuando el bienestar fetal esté comprometido.

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